La primera fase del programa Bogotá Sin Hambre consiguió entregar 767 mil apoyos nutricionales diarios a niños y ancianos y capacitar a más de un millón de personas en hábitos nutricionales, lactancia materna y agricultura urbana", afirmó Eduardo Díaz, coordinador del programa. Se organizaron 296 comedores comunitarios y se crearon 134 núcleos de agricultura urbana y el Plan de Abastecimiento de Alimentos para Bogotá. Según el Informe de Desarrollo Humano, entre los beneficiarios del programa la desnutrición se redujo en 33,5 por ciento.
Estos resultados llamaron la atención de otros departamentos del país que a través de sus gobiernos locales planean adaptar e implementar el Programa Bogotá Sin Hambre a sus contextos y necesidades. La segunda fase del programa denominada Bogotá Bien Alimentada se centrará en desarrollar procesos de cooperación con otros municipios y fortalecer las relaciones con los departamentos de la región (Cundinamarca, Tolima, Meta y Boyacá).
Gracias a estos convenios se espera garantizar mercados (Bogotá es la principal compradora de alimentos de la región) para las cooperativas campesinas de las regiones involucradas. Se estima que la interacción con Bogotá le dará un valor agregado a la producción, la transformación y la comercialización de alimentos en los departamentos.
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